En la primera mitad del siglo XIX, Espa¤a, un pa¡s fundamentalmentemar¡timo que hab¡a dado los m ximos navegantes al mundo, no pod¡apermitirse continuar con una armada en claro declive. Era precisorenovar la flota, salir del retraso t‚cnico y establecer las basesm¡nimas para volver a ser la potencia naval que exig¡a su historia.Como en tantas otras ocasiones no fue tarea f cil. S¢lo a base detes¢n, como hab¡a sido siempre, logr¢ salir del lugar en el que lahab¡an sumido todas las convulsiones pol¡ticas y militares del siglo.Ni siquiera pudo impedirlo un nuevo tropiezo, la p‚rdida de buenaparte de la escuadra en Cuba y Filipinas, fruto de la desidia pol¡tica y el abandono.Cierre de la trilog¡a b sica sobre la armada espa¤ola, De madera yacero embarca al lector en una nueva aventura. Esta vez en los £ltimos nav¡os a vela, que dar n paso a los propulsados con motores de vapory, poco a poco, a los acorazados, precursores de los buques actuales.