La era del crecimiento que comenzó con la Revolución Industrial y seaceleró en la segunda mitad del siglo XX, sobre todo gracias a laenergía barata obtenida de los combustibles fósiles, está llegando asu fin. Este hecho, derivado del advenimiento del pico del petróleo ?y de otros minerales imprescindibles para el desarrollo?, esincontestable, aunque las élites políticas y económicas a nivelmundial prefieren ocultarlo, actuando como si el crecimiento pudieraser continuo e ilimitado en un planeta cuyos recursos son finitos.
Es prácticamente seguro que en el siglo XXI lahumanidad va a experimentar un descenso en la disponibilidad demateriales y energía, sumergiéndose en una crisis económica queconducirá inevitablemente a un nuevo modo de vivir. La cuestión es siesta caída se producirá de manera forzosa, en forma de colapso delactual modelo civilizatorio, con terribles consecuencias para todos, o si se conseguirá afrontar de forma voluntaria y organizada paraformar sociedades más equitativas y sostenibles.
Yes ahí, ante esa disyuntiva, que se alza el pensamiento decrecentista: decrecimiento o barbarie, nosotros elegimos.
JOSÉALBERTO CUESTA MARTÍNEZ (Palencia, 1976) es Doctor en Geografía por la Universidad de Salamanca, dentro del programa interdisciplinar ?Elmedio ambiente natural y humano en las Ciencias Sociales?. Es autor de 'Filosofía cínica y crítica ecosocial' (Ediciones del Serbal, 2006) y 'Ecocinismos' (Biblioteca Buridán, 2011). Además es cofundador delgrupo de decrecimiento ?Hasta aquí hemos llegado?. Actualmente ejercecomo profesor de Geografía e Historia en Enseñanza Secundaria.