Ante los ojos del lector, una plaza de una gran ciudad sin nombrecobra vida con su tranv¡a circulando alrededor. En este escenariominimalista se desarrolla una historia que circula alrededor de laspasiones y los temores de los residentes locales. Todo su mundo est controlado por el invisible personal interesado £nicamente enmaximizar sus beneficios, y cuyo enfoque omnipresente, destructivo eimprovisado, expresi¢n de su arrogancia, infecta a los residentes yenvenena sus emociones. El desd‚n pone en movimiento un mecanismo deviolencia y exclusi¢n cuando la plaza se llena de una multitud derefugiados que llegan con el tranv¡a, repentinamente despojados de sus hogares. La visi¢n de los dem s como un todo, sin singularidad y desprovistosde cualquier emoci¢n o empat¡a hace posible que los ciudadanos vean alos refugiados como un conjunto de problemas y molestias que hay queresolver sin objetivar sus posibles carencias y dificultades. Tullirealiza un ejercicio magistral de escritura en lo que se refiere a ladefinici¢n de la subjetividad de la persona y de c¢mo ‚sta se enfrenta a los conflictos sociales. En su literatura se pueden percibirinfluencias de Saramago, Tabucchi o Paul Auster.