Deber¡a hacer que me examinara un psiquiatra. Cuando Gary Renard sepuso en contacto conmigo para obtener una evaluaci¢n profesional delmanuscrito que se convertir¡a en este libro, mis respuestas inicialesfueron perfectamente sensatas.Mientras tanto me pregunt¢ si me importar¡a echar una ojeada alproyecto, que estaba constituido en gran parte por una serie deextensas conversaciones con dos «maestros ascendidos».Entonces fue cuando me vino a la cabeza la segunda respuesta, que nome atrev¡ a compartir con Gary:Oh, no —pens‚— otro manifiesto lleno de m£sica celestial de altosvuelos,escrito por alg£n desgraciado que cree que las voces que oye en su cabeza son manifestaciones divinas. Durante las casi dos d‚cadasque llevaba trabajando de periodista, corrector y editor en el campode la espiritualidad alternativa, hab¡a visto m s manuscritos apilados de ese tipo de basura de los que pod¡a contar. No pude evitarrecordar una cita de San Juan de la Cruz quej ndose de los escribasenga¤osos de su propia ‚poca:«Esto ocurre muy com£nmente, y muchas personas se dejan enga¤ar porello pensando que han alcanzado un alto grado de oraci¢n y hanrecibido comunicaciones de Dios.D. PATRICK MILLEREditor de Fearless Books