Elmyr de Hory está considerado como el mayor falsificador de obraspictóricas de la historia. Feliu ha tirado con paciencia admirable detodos los hilos que ha tenido a su alcance para proponer nuevas tesissobre quién fue en realidad ese tal Elmyr, en una indagaciónapasionante cuyas conclusiones ofrecen pocas dudas. De Hory fue unfalso genio, un títere.