ramos demasiado d‚biles. No fuimos capaces de adaptarnos, de ver loque se nos ven¡a encima. Seguimos andando, comiendo, follando,escribiendo, comprando, respirando, concentrados en nuestrasmiserias, acudiendo al trabajo con normalidad... asumiendo que eranleves variaciones en nuestra rutina, sin sospechar que el mundo queconoc¡amos hab¡a llegado a su fin.