«El conde Lev Nikol ievich Tolst¢i—dice Selma Ancira—era del todoimpredecible. Un d¡a se encontraba en medio de una batalla en Crimea y al siguiente aparec¡a segando el heno con los campesinos. Otro d¡anos enter bamos de que estaba aprendiendo el oficio de zapatero y d¡as m s tarde de que estaba estudiando griego cl sico para leer a Homero. Hab¡a momentos en los que nos sorprend¡a con el minucioso examen deconciencia al que se somet¡a, mientras en otros lo ve¡amos perder suhacienda por deudas de juego. Era una personalidad llena decontradicciones, desmesurada y seductora, cuya vida hab¡a quedadoregistrada en un diario.» El presente volumen es una selecci¢n ampliay significativa de los diarios que Lev Tolst¢i escribi¢ entre 1847 y1894. Poco dado a concesiones, Tolst¢i se nos presenta en ellos en sum s ¡ntima humanidad, en la lucha que mantuvo consigo mismo y con suentorno, en la b£squeda incesante de su plenitud como hombre y comoescritor.