?¿Qué tal estás? ?preguntó.??
?Obviamente, estoy de maravilla?respondí, irónico, conteniéndome para no pegarle?. Mi alma es unfragmento de la de Lucifer y tengo que jugar a un maldito juego amuerte organizado por un demonio. Si pierdo alguna lucha contra losotros trozos, muero y me absorben, pero si acabo ganando, desapareceré y Lucifer volverá. ?
Necesitaba un milagro para librarme de esta y Dios no parecía estar por la labor de ayudarme.