Juan Bautista de Anza y Becerra fue uno de los principalesprotagonistas de las campa¤as de reconocimiento y exploraci¢n de laCalifornia Septentrional en el £ltimo cuarto del siglo XVIII,finalizando con ellas el proceso de "descubrimientos" que el Reino deEspa¤a llev¢ a cabo en el continente americano. No obstante, se tratade un personaje casi desconocido para el gran p£blico, e incluso paramedios acad‚micos espa¤oles, hasta el punto de que los Diarios de susdos expediciones a la Alta California a£n permanec¡an in‚ditos ennuestro pa¡s. La primera expedici¢n de Anza se inici¢ a principios de 1774 y,atravesando los actuales territorios de Sonora y Arizona y las cuencas de los r¡os Colorado y Gila, lleg¢ al puerto de Monterrey el 1 deabril de ese mismo a¤o. As¡ qued¢ trazada la ruta terrestre a la AltaCalifornia que los espa¤oles hab¡an estado buscando durante setentaa¤os. En octubre de 1775 Anza emprendi¢ su segunda expedici¢n cuyoobjetivo era llegar al puerto de San Francisco para instalar all¡ unpresidio, una Misi¢n y un fuerte militar con los que frenar el avancede los rusos desde Alaska, adem s de explorar su Bah¡a.Los Diarios de las dos expediciones de Juan Bautista de Anza a laCalifornia Septentrional constituyen una valios¡sima fuente hist¢ricapara conocer muchos aspectos de la vida cotidiana de los espa¤oles enNueva Espa¤a y las Californias, las relaciones entre el poder pol¡tico y el militar y la necesaria cooperaci¢n entre militares yfranciscanos espa¤oles para explorar y consolidar la presencia de laCorona en los territorios de Nueva Espa¤a. Pero adem s ofrecen unafidel¡sima descripci¢n de la gran variedad de tribus indias (apaches,yumas, p pagos, pimas, seris, comanches, etc.) que poblaban losterritorios de Sonora, Arizona y las Californias, sus peculiaridadesling¡sticas y culturales, los v¡nculos establecidos entre ellas y suhistoria com£n, y la relaci¢n habitualmente cordial, salvo algunaextraordinaria excepci¢n, entre estas tribus y los espa¤oles, tanto de la Pen¡nsula como de las Californias y Nueva Espa¤a.