Dos preocupaciones fundamentales están en la base de esta obra. Enprimer lugar, la de ofrecer una suficiente información positiva, sobre todo de los principales datos neotestamentarios y de la tradición yel magisterio de la Iglesia sobre el misterio de Dios uno y trinorevelado en Cristo; pero también de las principales aportacionessistemáticas sobre este tema, que han orientado en la historia lareflexión teológica o ejercen un influjo notable en la actualidad. Ensegundo lugar, la de articular este abundante material en una síntesis coherente que haga ver la relación intrínseca entre las diversascuestiones estudiadas. El misterio de Dios es incomprensible paranuestra razón humana, pero ello no impide que la enseñanza que laIglesia nos ofrece acerca de él sea profundamente armónica. Todareflexión teológica deberá poner de relieve esta coherencia interna,de la que hablaba el concilio Vaticano 1. En todo caso el esfuerzo del creyente por dar razón de la esperanza (cf. 1 Pe 3,15) no puede jamás ser confundido con la pretensión de someterlo todo al imperio denuestra razón. Esta obra, ahora profundamente remodelada, ansíacontribuir a que se hagan realidad las palabras de Jesús: «Esta es lavida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y al que túhas enviado, Jesucristo» (Jn 17,3).