Un cómic inédito de Carlos Giménez: una divertida sátira sobreel poder de los medios, la publicidad y la sociedad deconsumo. Harto de escuchar siempre lo mismo en la radio,Cándido Salcedo, profesor de instituto, decide hacer algorevolucionario: inventar una máquina que elimine de los medios todoaquello que detestamos. «Quizá la gente empiece a vivirun poco mejor, a estar menos dirigida, a pensar un poco más por símisma. Quizá dejen de comprar productos que no necesitan y seencuentren con que tienen dinero para otras cosas. Quizá dejen depreocuparse por la vida de los famosos y empiecen a preocuparse de lavida de su familia, de sus vecinos. Quizá dejen de seguir tanatentamente los deportes y empiecen a practicarlos.» Loque no intuyó es que semejante artilugio transformaría la sociedad decabeza a pies. Pero los poderes fácticos querrán impedir el vuelcosocial y empezarán a dar caza a Cándido, a quien quieren vivo omuerto. Francisco Ibáñez ha dicho...
«Gracias, Carlos Giménez. Ha valido la pena pasar por este mundo solo por gozarla contus páginas. ¡Gracias!» También se ha dicho...
«EnEl discriminador se ve un guión y dibujo exigentes en la líneade Giménez.Y, lo que es más importante, la de saber dibujar y narraren pocas viñetas una historia cargada de gran significado y denunciasocial.»
Pablo Delgado, ABC Blogs «Creo que ElDiscriminador es como una especie de íntima confesión abierta deCarlos Giménez; como una singular y sincera proclama, por ciertobastante completa, de su identidad y credo personal.»
Diario deAvisos «Elocuente parábola urbana.»
Diariomontañés