Tras el ‚xito arrollador de la primera parte, aparece Dolor, segundaentrega de la trilog¡a Cosas y pelo, sucesi¢n de hechos reales que van m s all de los l¡mites que la sociedad siempre nos ha impuesto. Unahistoria que ha hecho cambiar la forma de entender y vivir el sexo.Pero a£n no ha terminado de sorprendernos...Esta es la segunda parte del itinerario que comenc‚ con Cosas y pelo,contin£o por un camino desconocido, lleno de vivencias, sentimientos y emociones que resultan dif¡ciles de explicar. Poco a poco, einexorablemente, las relaciones se van convirtiendo en experienciasque marcan mi vida y, sobre todo, el devenir de las personas que seatreven a cruzarse en mi trayectoria. La manera de colarme en suscerebros supera con creces cualquier tipo de adici¢n que os pod is (yse puedan) llegar a imaginar.Dolor: palabra impactante, clara, concisa y muy dura. ¿Somos capacesde habituarnos a una sensaci¢n que es demasiado fuerte para serreal?A partir de este momento, comienza la aventura de Manuel a trav‚s deun laberinto sin salida, un lugar que siempre he querido descubrir,pero que tantas inseguridades y miedos me ha creado. No s‚ si esteser el mejor libro que pod is leer, ni siquiera soy consciente de sios encaminar por el mismo recorrido que a m¡, pero una cosa essegura, no os dejar indiferentes.Mis locuras y divagaciones son las mismas que vuestro subconsciente os plantea a lo largo de la vida. Aunque en esta ocasi¢n, yo las hagom¡as e intento descubrirlas y experimentarlas. Cada uno de vosotroslas ten‚is latentes, pero os dan tanto miedo reconocerlas que lasobvi is o, simplemente, las dejamos escapar.Vivid intensamente cada d¡a, re¡d en cuanto teng is oportunidad ydisfrutad de lo que la vida nos ofrece a diario. El sexo, protagonista principal de esta novela, se convierte en gemido, llanto, risa,desconcierto, obsesi¢n... Aunque la palabra amor por fin aparece enescena, convirti‚ndose en un terrible enemigo que cuesta afrontar. Mis miedos son mucho m s acentuados cuando esas cinco letras salen de laboca de alguien o se unen en mi mente para descontrolar un poco m s mi desorden cotidiano. Se intuye como un sentimiento redentor, el £nicoque me puede sacar del agujero en el que poco a poco me voy hundiendo, cada vez m s. ¿Me atrever‚ a descubrirlo? ¿Me atrever‚ a conocerlo?¿Ser‚ capaz de enamorarme o el dolor y el sexo desestabilizar n labalanza?