Dos hermanas viven felices en una isla. Pero un d¡a, el transbordadortrae una carta anunciando la visita del primo Hans. Tener un primo devisita es estupendo. Y si se pone a arreglar cosas, puede ser de granayuda. Pero cuando Hans empieza a meterse cada vez m s con su manerade vivir y a decirles todo lo que habr¡a que mejorar... entonceschocan dos estilos de vida distintos. Una historia sobre personaspacientes y personas intransigentes. Y, sobre todo, una historia congracia.