Dice el autor en la introducci¢n que lo primero que llama la atenci¢nen Ecuador es la hospitalidad y cortes¡a de sus gentes. A esta buenaacogida se suman un sinf¡n de atractivos: ciudades coloniales comoQuito, Cuenca o Loja, la alegre, luminosa y moderna Guayaquil, losimponentes volcanes Tungurahua, Cotopaxi o Chimborazo, los p ramos,los anchos r¡os y sorpresivas lagunas, pl cidas playas en las costasde Esmeraldas y Manab¡. Y sus mercados ind¡genas, en los que elvisitante podr adquirir excelente y aut‚ntica artesan¡a, desdesombreros de paja toquilla, m s conocidos como panam s, hastapreciosas mantas de tradicional dise¤o. Sin olvidar la joya de laCorona: las islas Gal pagos, naturaleza en estado puro, h bitat deuna pac¡fica, tranquila y curiosa fauna, hasta tal punto que podremosacercarnos a ella sin que escape sobresaltada. Todo esto y mucho m snos espera en Ecuador.