La educación afectivo-sexual es un derecho básico de los padres que con frecuencia les ha sido arrebatado. Por la pasividad de muchos, la indiferencia de otros y la impotencia de algunas familias, en la formación recibida por los jóvenes predomina un desenfoque grave, que repercute en su modo de pensar y actuar. Es una dimensión importante de la personalidad y guarda relación directa con la felicidad personal y la fuerza de la institución familiar.Es frecuente escuchar expresiones similares a esta: La educación comienza en la cuna. Esperar a que lleguenlos problemas es un grave riesgo en educación. Ir por detrás de los acontecimientos, dejando que sean otros quienes llevan las pautas educativas de los hijos, es una temeridad; algo tan esencial como la educación de los hijos, no se puede regir por ese criterio. Debemos ir por delante, siendo protagonistas en la justa medida y dedicando las horas necesarias para pulir y perfilar cada una de las facetas de esa joya única que es un hijo. José Manuel Mañú Noain, es Profesor de Primaria,Licenciado en Filosofía y Letras y lleva más de treinta años dedicadoa la docencia. Actualmente da clases en Primaria en el colegio Gaztelueta, Vizcaya. Ha sido directivo escolar durante dos décadas y ha escrito varios libros de contenido educativo. Entre ellos, Cómo educar a niños de 6 a 12 años. Madrid, 2004. Dirige una escuela de familias, asesora a matrimonios con hijos en Primaria y dedica parte de su tiempo aformar tutores escolares, así como a dar cursos y conferencias.