En el altillo donde se dejan las cosas que se quieren olvidar, Enayencuentra su caja de herramientas. Son viejas, están oxidadas y endesuso, y se da cuenta de que ninguna de
ellas le sirve para salirde la cárcel de su pasado reciente, en la cual está encerrada suverdadera voz. Emprende un viaje a su niñez y adolescencia, dandosaltos en el tiempo, llegando hasta donde adquirió las herramientas yaprendiendo a crear unas nuevas en un viaje a contrarreloj, dondenoviembre dura veintisiete días.