La segunda d‚cada del siglo XXI ha visto c¢mo los ®pol¡ticostradicionales¯ se han convertido en uno de los problemas m sacuciantes de una democracia fatigada. El alejamiento de suselectores, su falta de sinton¡a con los problemas que afectan a lasociedad y la corrupci¢n en casos muy significativos, han nutrido lapercepci¢n de ser un problema relevante para la opini¢n p£blica.
Paralelamente, el hecho de que actores emergentes surgidos alcalor de la gran recesi¢n de 2008 consideren que los pol¡ticos formanparte de una casta ha contribuido a£n m s a su cuestionamiento. Ahorabien, la ®nueva pol¡tica¯ ha tra¡do pol¡ticos noveles que, con eltiempo, han validado algo que este libro defiende: desde sus or¡genes, el oficio de pol¡tico ha variado y evolucionado en paralelo a lasociedad en la que desarrolla su actividad.
Quienes sededican a la pol¡tica no solo entran en ella a trav‚s de las urnas.Aunque estas son el mecanismo legitimador por excelencia, no cubrentodos los vericuetos por los que se desarrolla la profesi¢n depol¡tico. De hecho, los cargos electos son una minor¡a en el universode la pol¡tica.
En el oficio de pol¡tico confluyen aspectosque no son inevitablemente contradictorios o irreconciliables, como la ambici¢n, la vocaci¢n, la vanidad, el altruismo, la influencia, eldinero, en fin, el manejo del poder. Adem s, es m s transitorio de loque parece, siendo en muchos casos, una etapa de acumulaci¢n decapital simb¢lico cuya rentabilidad se hace efectiva en otros camposen los que el poder sigue su proceloso camino.