Este es un libro que se autocalifica como un panfleto, un género ennuestros días denostado por su tono agresivo y su carácter sectario,pero que su autor reivindica aquí como el medio de expresiónprivilegiado para hacer valer las razones del liberalismo. Mientras su comprensión permanece agazapada bajo lo que suele entenderse comodemocracia, sucede que, a menudo, solo se vuelve reconocible cuando se invoca a uno de sus "hijos bastardos", el liberalismo económico y sudefensa del libre mercado, la competencia y el darwinismo social.Alejado de las grandes utopías y proclamas revolucionarias, eldiscurso liberal parte de ideas comunes: la defensa del individuo, lalibertad e igual dignidad de los seres humanos y la evitación de lossufrimientos que puede provocar un poder arbitrario.