Si tuviéramos que hacer un elenco ordenado de las principales virtudes de esta obra, habría que referirse cuando menos a las siguientes: -En primer lugar, en ella se abordan todos y cada uno de los aspectosdel régimen jurídico aplicable al empresario público, sin obviar elentramado normativo y organizativo en el que este se ubica. Ello hapermitido a la autora en esta obra, si bien depurada y escorada haciaaquellos aspectos estrictamente laborales, valorar las solucionesofrecidas por la doctrina y la jurisprudencia laborales a losdiferentes problemas que plantea el régimen del empresario público,situando en sus justos términos las peculiaridades de este último y su justificación. - En segundo lugar, el estudio se hace en clave decomparación con la regulación anterior a la nueva Ley de Contratos del Sector Público y a la luz de toda la doctrina jurisprudencial yjudicial dictada en la materia, subrayándose aquellos pronunciamientos judiciales que ya no tienen virtualidad alguna y aquellos otros quesiguen siendo válidos a la luz del nuevo marco normativo. - En tercerlugar, la autora se enfrenta al tema objeto de estudio sin complejos,abordando frontalmente todos y cada uno de los problemas que planteala gestión del personal laboral en el sector público. Una mera ojeadaal índice de la obra permite advertir que nos encontramos ante unanálisis minucioso que clarifica hasta el más mínimo detalle lasituación normativa y jurisprudencial en esta materia (las formas degestión de los servicios públicos y el régimen aplicable al personallaboral, los grupos de empresas públicos, la contrata y subcontrata de obras y servicios en el sector público, la cesión ilegal detrabajadores y la sucesión de empresas en el sector público).