Pedro Iniesta sale literalmente del fango del río Guadalquivir paraembarcarse en otro misterioso caso que le llevará al límite físico ymental. En la mente de este sicario es donde reside su peorenemigo.Dos historias que confluyen y nos llevarán a comprobar comolas ambiciones del ser humano permanecen inalteradas a lo largo de los siglos.No importa que nos encontremos en la Córdoba de los Omeya o en el Múnich del siglo XXI, diez siglos después el acero sigue siendo la única forma efectiva para resolver los conflictos.Hay una diferencia, pero solo es en las formas: lo que antes se solucionaba con una dagahoy día se arregla con una 9 mm.El hampa en tierras de Castilla va arecibir la siempre incómoda visita de Pedro Iniesta, al igual que diez siglos atrás recibiera a otro asalariado del gremio con parecidasintenciones.Una reliquia, dos momentos en la historia de España y dosasesinos a sueldo con la misma misión. Petro el cartaginés en la corte del rey Fernando I de León y Pedro Iniesta en la España de nuestrosdías intentarán desvelar el enigma de León.