Los seres humanos, desde tiempos remotos, se han abierto paso por laHistoria espada en mano. La espada proporcion¢ poder y fue s¡mbolo depoder.Seguramente no resulta exagerado decir que todos los pueblos del mundo han utilizado espadas o armas blancas similares. Hay muchas clases de ellas, de diferentes formas, materiales y estilos, tanto en larealidad (fruto de diversos m‚todos de forja) como en la ficci¢n(fruto de diversos modos de imaginaci¢n), y de todo ello se da buenacuenta en estas p ginas.Este utensilio/arma, de origen prehist¢rico, no ha pasado de moda —sibien su uso e importancia no han sido siempre igual— y mantiene suenorme potencia simb¢lica, tanto de poder econ¢mico o social como deotros diversos valores (valent¡a, fuerza, lealtad, honor…). Son tantas las espadas famosas por sus acciones, reales o legendarias, que elconcepto espada est incardinado en el imaginario colec¬tivo como unapresencia de extraordinaria fuerza, como algo m ¬gico. La espada(falcata, gladius, Exc libur, Durandal, flam¡gera, jineta, morisca,Colada, Tizona, montante, estoque, sable, cimitarra, katana, ropera de taza, de lazo o de cazoleta…) es historia, mito, poder, s¡mbolo.
Y entre todas las espadas de acero, una de las m s famosas y m sprestigiadas fue la toledana, que alcanz¢ sus momentos de mayor ‚xitoen las edades Media y Moderna.