Cuatro son las partes que componen este poemario y cuatro va a ser elnúmero sobre el que se asienta su estructura: 4 partes, cada una conun número de poemas múltiplo de 4 y cada una empezando con un poemasobre lo Divino y terminando con otro sobre el Profeta: 4 + 4. De ahíque el octógono, con sus dos cuadrados (el celeste y el terrestre),tan conocido como utilizado en el arte islámico, esté en ladedicatoria del libro. Y de ahí que, en uno de sus poemas, «Doradaproporción», Emilio nos diga: Mas la estabilidad se funda sobre elcuatro: el edificio terrestre sobre el que puede asentarse la cúpula.Un poema, por cierto, que nos habla del Uno, la dualidad y el tres,dentro de su geometría poética que recorre todo el poemario en formacíclica y nos hace pensar en Pitágoras o en un cierto sentidohermético y cabalístico pero que, en confesiones que el autor mehacía, fue brotando de manera espontánea.