El evangelio seg£n Jesucristo, que tantosorprendi¢ al mundo cat¢lico, presenta una visi¢n mundana de loshechos relativos a Jes£s: las circunstancias de su nacimiento, eldescubrimiento del amor junto a Mar¡a Magdalena, la angustia por saber cu l es el verdadero sentido de su existencia ante los ojos deDios... Puesto que ya muchos hanintentado escribir la historia de losucedido entre nosotros, seg£n que nos ha sido transmitido por los que, desde el principio, fueron testigos oculares y ministros de la palabra, me ha parecido tambi‚n a m¡, despu‚s de informarme exactamente de todo desde los or¡genes, escribirte ordenadamente,¢ptimo Te¢filo, para que conozcas lafirmeza de la doctrina que has recibido. Lucas, 1, 1-4 «El evangelio seg£n Jesucristo responde aldeseo de un hombre y de un escritor de excavar hasta las ra¡ces de lapropia civilizaci¢n, en el misterio de su tradici¢n, para extraer laspreguntas esenciales. ¿Qui‚n es este nuestro Dios, primero hebraico yahora cristiano, que quiere la sangre, la muerte, para que searestablecido el equilibrio de un mundo que solo de sus leyes se nutre? ¿C¢mo puede la nueva ley ser ley de Amor si a£n pesa sobre el hombrela hipoteca de la condenaci¢n eterna? ¿C¢mo puede pensarse criaturadivina digna de la inmortalidad, el hombre, si durante toda suexistencia debe someterse a una ley de terror que preexiste y esexterior a ‚l? ¿Por qu‚ debemos temer el castigo eterno cuando elcastigo, para el justo, deber¡a ser en esta nuestra vida, en elremordimiento y en la conciencia de nuestra indignidad? El evangeliode Jos‚ Saramago es todo as¡, tr gicamente problem tico, y ser¡aabsurdo condenarlo con leyes, que no sean sus propias leyes,literarias, po‚ticas y filos¢ficas. Aqu¡ no se niega lo divino, lareligiosidad latente en el coraz¢n de cada hombre: lo que se hace esinterrogarlo, cuestionarlo, acusarlo. Apasionadamente, religiosamente. Como Milton, situado en el lado del perdedor, que es siempre, no loolvidemos, un ngel ca¡do.» Luciana Stegagno Picchio Esta nueva edici¢n de El evangelio seg£nJesucristo incluye, a modo de ep¡logo, una entrada del blog de Jos‚Saramago dedicada a Mar¡a Magdalena. «Mi libro, es una verdad,una historia de encuentro de Jes£s con Dios», afirma Jos‚ Saramago,que coloca todas las dudas posibles en la cabeza de Cristo, un hombreescogido para una misi¢n que no esperaba realizar. La cr¡ticaha dicho... «El evangelio seg£n Jesucristo basta para dar aSaramago un lugar en la biblioteca universal y en la memoria de loshombres.»