Clemente de Alejandría es unos de los intelectuales más significativos de los primeros siglos de la cristiandad. Su legado es un claroejemplo de un verdadero y auténtico diálogo intercultural entre elcristianismo naciente y la herencia clásica disponible de su momento.Este filósofo alejandrino se dio a la tarea de leer los textosjudeocristianos y los de los autores clásicos por igual. A lo largo de gran parte de su obra hay una búsqueda incesante de las huellas de un único logos que se ha revelado en los diferentes horizontesculturales de la humanidad. De esta manera, sin importar el lugar deprocedencia de dicha revelación, Clemente emprende un esfuerzoexegético de textos cristianos y clásicos con el firme propósito derastrear, recuperar y compartir ese logos con los demás.El presente volumen es resultado de esa interculturalidad subyacente a la obra del alejandrino. A través del estudio exegético y filológicode las citas que utiliza Clemente del Pentateuco en sus escritos, sepuede apreciar ese diálogo creativo entre la cultura cristiana yclásica. El uso de la Septuaginta (la traducción griega del AntiguoTestamento) le ofrece al alejandrino ese puente, puesto que le permite leer la «historia sagrada» en clave helenística. Por consiguiente,Clemente no muestra inconveniente en prolongar la tarea realizada porel judeohelenismo y hacer parte de la tradición cristiana la herenciagrecorromana de su época. Así pues, es capaz de unir y definir figuras bíblicas del Antiguo Testamento con personajes y acciones delambiente cultural helenizado: Abraham es un «astrónomo» que usa elsaber encíclico, Jacob es puesto en paralelo con Odiseo, Moisés escomparado con los legisladores que dieron origen a las ciudadesgriegas. De esta forma, termina integrando tres horizontes culturales: el judío, el helenístico y el cristiano. Finalmente, la tarea deClemente es una muestra de ese intenso diálogo intercultural quedebería existir hoy en día en el ámbito religioso.