SANCHEZ GARCIA,R / MARTINEZ LOPEZ,R
Cuando Federico García Lorca afirma ?toda mi infancia es pueblo.Pastores, campos, cielo, soledad. Sencillez en suma. Yo me sorprendomucho cuando creen que esas cosas que hay en mis obras sonatrevimientos míos, audacias de poeta. No. Son detalles auténticos,que a mucha gente le parecen raros porque es raro también acercarse ala vida con esta actitud tan simple y tan poco practicada: ver yoír??, viene a decir que en el fondo de su obra está su niñez, la vega poliédrica, con la fecunda tradición oral que en ella se sustentatransmitiéndose de generación en generación entre la gente sencilladel pueblo, y que él escuchaba con gran atención para convertirla enmateria artística. Por eso su trayectoria se desarrolla merced a dosclaves tan poco practicadas en este siglo xXX: ver y oír. A lo largode las páginas que siguen diversos estudiosos vienen a dar respuestaal título de este ensayo: cómo el entorno vital marcó indeleblemente a Federico y le dio el basamento primigenio sobre el que erigir,gracias a su inmensa creatividad y perspicacia, esa cosmovisión de loliterario tan personal, tan lírica, tan profunda, tan vanguardista ytan rompedora, que lo convierten en una de las figuras imprescindibles de la literatura universal. Con la feraz vega granadina de fondo.