El segundo libro De la naturaleza de las cosas de Lucrecio constituyeuna suerte de compendio de los estados de nimo de un hipot‚ticoobservador de la realidad que las circunstancias sustraen a losdesbarajustes de la naturaleza. El sabio epic£reo reconoce a suconstataci¢n un orden mental salv¡fico frente a las perturbacionesdel universo f¡sico. La dicotom¡a, a la cual subyace todo individuoen sus vicisitudes mundanas, comporta, por una parte, la admisi¢n deun grado de entrop¡a en el universo perversamente ineludible y, porla otra, la renuncia de los mortales a participar, al respecto, deforma inmediata, al interponer cautelosamente una distancia entre lanecesidad natural y la libre determinaci¢n individual. Laimperturbabilidad y la serenidad del sabio no representan solo losanticuerpos para reducir los efectos devastadores de los conflictospol¡ticos internos y externos de las ciudades-Estado, sino, tambi‚n,la tentativa de inventariar un universo mental gravado por el temordel fin e insensible a los atentos ex menes del poder temporal. Unaespecie de religi¢n natural parece superar la forma pol¡tica ysocial, causa de las incomprensiones y disidencias entre los grupos eindividuos movilizados, a menudo, por un motivo ideol¢gico y ensinton¡a casi siempre con el advenimiento de un r‚gimen tutelar cadavez m s invasivo. La dicotom¡a conocimiento y sabidur¡a constituyeel terreno sobre el que se explica la filosof¡a epic£rea. El saber norefleja el conocimiento consciente: este £ltimo utiliza un patrimonioenerg‚tico capaz de alimentar y de condicionar los resultados deaqu‚l. Por lo tanto, el aprendizaje epic£reo tiene una connotaci¢nrelativa y subsidiaria con respecto a la tensi¢n interior, en la cualse basa la imperturbabilidad del alma. Entre el torbellino at¢mico,delineado por Dem¢crito, y la actitud distanciada del sabio seinstaura una relaci¢n dif¡cilmente contenible en t‚-minos depremonici¢n y menos a£n de planificaci¢n. La precariedad de laexistencia se puede exorcizar solo con el distanciamiento con el cualse arriesgue a prever los efectos ¡mprobos y devastadores. Laestrategia mental del sabio es saber convertirse en int‚rprete de susmismas reacciones frente a las incumbencias naturales. Por lo tanto,la ataraxia se configura como un laboratorio mental, en el cual esposible deliberar las actitudes m s oportunas para actuar y exhibiren defensa de la continuidad del g‚nero humano y de sus testimonios,memorizados en su recorrido hist¢rico y conceptual. La obra en 37libros De la naturaleza de las cosas de Epicuro, de la cual lospapiros de Ercolano constituyen fragmentos apreciables, se desentra¤acomo una colecci¢n ejemplar que va desde la observaci¢n de larealidad efectiva hasta la adquisici¢n de una ‚tica comportamental,que salvaguarda el pensamiento y la cogitatio sobre las cosas, antesde confiarse, perturbado (como dir¡a Giambattista Vico), al evento ya las circunstancias. La agrupaci¢n comunitaria refleja losconocimientos naturales, en la doble intenci¢n de contemperarlos ydesatenderlos dado que, una actitud o la otra, converge para dar unaevidencia a la inquietud humana.