«Un verdadero clásico canino.»
Justine Hankins, TheGuardian
«Una obra maestra.»
New YorkHerald Tribune Books Flush es un cocker spaniel del másalto linaje, que además de estar dotado de todas las virtudes queestablece el Spaniel Club para un ejemplar de abolengo posee el don de captar las emociones humanas. Con esas cualidades, y no siendo másque un cachorro, es regalado a la primera poetisa de Inglaterra, labrillante, la desventurada, la adorada Elizabeth Barrett, por quienrápidamente sentirá un amor incondicional, cuyo noviazgo con el poetaRobert Browning lo atormentará de celos, a quien seguirá hasta Italiapara conocer la ebriedad de la libertad -y del libertinaje- y a cuyolado envejecerá tras haber vivido la vida más plena que un perro jamás pudo soñar. A partir de la correspondencia de ElizabethBarrett Browning, Virginia Woolf reconstruyó la biografía de su perrocon viveza, rigor y una gran dosis de humor, logrando una de lasnovelas más encantadoras de la literatura contemporánea. Lacrítica ha dicho...
«Nunca la vida de un perro dio para tanbonitas palabras como las que le dedica Virginia Woolf.»
VíctorGonzález, Libros y literatura «Flush no es tantoun libro escrito por una amante de los perros como un libro escritopor alguien que quisiera ser un perro.»
Quentin Bell, VirginiaWoolf: una biografía «A partir del escasísimo material delque disponía, Woolf produjo un conmovedor retrato del célebre cocker y le confirió una personalidad real y vívida [...]y lo hizo con suestilo más encantador.»
Kirkus Reviews «La másvictoriosa infiltración de la imaginación humana en la sensibilidadperruna. [...] El resultado es un libro de gracia y encantoirresistibles.»
Spectator «Una obra maestra. [...] No es una obra de ficción porque tiene la sustancia de lo real yverdadero. No es una biografía porque posee la libertad y el arte dela ficción.»
New York Herald Tribune Books «Lahistoria del spaniel, que se desarrolla en Londres y Florencia, es unensayo social al tiempo que la biografía de un perro. En resumen, unverdadero clásico canino.»
Justine Hankins, The Guardian