El regreso de Andrés Neuman a la gran novela tras El viajero del siglo, Premio Alfaguara y Premio de la Crítica. Una historia sobre la belleza que emerge de las cosasrotas. «Me mostró sus cicatrices. Un finoentramado en los antebrazos y la espalda. Parecía transportar unárbol. Luego él vio las mías. Nos sentimos livianos, un poco feos ymuy bellos. Dos supervivientes.» El señor Watanabe,superviviente de la bomba atómica, se siente un fugitivo de su propiamemoria y está a punto de tomar una de las decisiones más cruciales de su vida. El terremoto previo al accidente de Fukushima provoca unmovimiento de placas que remueve el pasado colectivo. Cuatromujeres narran sus vidas y sus recuerdos de Watanabe a un enigmáticoperiodista argentino, en un recorrido sentimental y político porciudades como Tokio, París, Nueva York, Buenos Aires o Madrid. Estecruce de idiomas, países y parejas va revelando cómo nada ocurre en un solo lugar, cómo cada acontecimiento se expande hasta hacer temblarlas antípodas. El modo en que las sociedades recuerdan y, sobre todo,olvidan. En Fractura se entretejen amor y humor,historia y energía, la belleza que emerge de las cosas rotas. Con esta novela Andrés Neuman regresa con fuerza a la narrativa de largoaliento, que lo consagró internacionalmente con El viajero delsiglo, y firma su obra mayor. La crítica ha dicho sobreFractura:
«Andrés Neuman ha creado en esta novela unpersonaje fascinante, por cuyas venas circula toda la filosofía de lavida [...]. La parte tanto del comienzo como el viaje que decide hacer se cuentan entre las mejores páginas que le he leído [...]. Al lector llegan con fuerza los trazos y huellas de tal fractura en el rostro y alma de un viejo que alcanzará a ser memorable.»
José MaríaPozuelo Yvancos, Abc Cultural «En esta novela hay muchas novelas. Las observaciones sobre la vida en pareja son tan certerasque dan miedo, del mismo modo que son muy certeras las emociones y los pensamientos de estas cuatro mujeres. A la vez hay momentos deexquisito sentido del humor. La sensibilidad ecológica de la novela es extraordinaria y la recorre como un esqueleto, pero culmina sobretodo en el bellísimo tramo final. Una novela ambiciosa en el mejorsentido de la palabra.»
Marta Sanz «Tan femenina y ferozcomo una cicatriz.»
Alberto Olmos, El Confidencial«Una hermosa metáfora que sirve como referencia para acercarnos alinolvidable protagonista [...]. Vaya por delante el reconocimiento dela estructura tan bien armada de esta novela [...]. Hay humor, gracias sobre todo a alguna de las mujeres de su vida, reflexiones sobre laforma de amar con el paso de los años. También hay ternura, y haikus y proverbios zen, hay mucho polvo de oro en este libro que vuelve ademostrar que es un novelista con una gran capacidad deseducción.»
Sagrario Fernández-Prieto, La Razón «Loque hace cruelmente emocionante este texto se configura por todos losmomentos en que el señor Watanabe trata de reconstruirse como si fuera una cerámica quebrada [#]. Y muy especialmente el inicio y el finaldel libro, que son, en su muda sencillez, perfectos.»
RicardoBaixeras, El Periódico «Fractura es la novela deun siglo y medio, pero sobre todo es un sismógrafo poético yprofundamente humano acerca de aquello que se queda fuera de la escena que recordamos y sobre qué sucede con aquello que jamás ocurre. Unahermosa novela con la que aprender a sobrevivir y ser la identidad deuna cicatriz.»
Guillermo Busutil, La opinión deMálaga