En un sentido profundo, el dedo que acusó forma parte de la mano quecastiga. O, dicho a la inversa, el índice que aprieta el gatillo es el mismo que antes señaló la pieza. El vínculo entre la hostilidad de la acusación, la vergüenza que siente el señalado, el sentimiento íntimo de culpa y el castigo exterior ha sido expu esto por Franz Kafka a la cruda luz de su escritorio