Hab¡a una vez un jard¡n muy hermoso, cubierto de suave c‚ped, grandesflores y doce melocotoneros que en primavera se llenaban de capullosrosados y, en verano, de sabrosos frutos. Los ni¤os de la zona alsalir de la escuela, entraban en el jard¡n y se quedaban all¡.