La leyenda judía del Golem es precursora de los futuros mitos sobrecreaciones monstruosas llevadas a cabo por los seres humanos en aras a competir con el Creador, fracasadas por nuestra soberbia. Concretadaen Praga en el S. XIV, recuerda la narración del Génesis, insuflandovida Yavéh a una figura moldeada en barro a través de ciertas palabras mágicas. Gustav Meyrink (1868-1932) construyó con dicha leyenda unrelato fascinante que encarna su protagonista Atanasius Pernath en elbarrio judío de Praga, envuelto en el misterio, y la posibilidad deldesdoblamiento de la personalidad en una atmósfera inquietante queentra de lleno en los misterios del inconsciente humano y que recuerda el casi contemporáneo mundo kafkiano.