Tría tiene solo diez años cuando Krisell le cuenta el secreto másgrande que han contado nunca a una niña de su edad: los dioses y lasMoiras existen y, a partir de ese momento, ella sería una de ellas.Pero no será una tarea fácil, deberá pasar muchos años aprendiendoantes de poder encargarse de sus propios tapices. Conocerá un nuevomundo dentro de aquella habitación que hasta entonces para ella habíasido solo una puerta prohibida: la habitación de los tapices. ?Sinembargo, Krisell tiene algunas reglas que deberá seguir paraconvertirse en Moira: no relacionarse con la gente del pueblo, no verla vida de las personas a través del tapiz que se está tejiendo hastaque no sea necesario y nunca, nunca, conocer a alguien de cuyo tapizson las encargadas. Romper la primera regla le llevaráirremediablemente a saltarse las otras dos.