En los últimos tiempos la idea de responsabilidad parece haberrecuperado un cierto atractivo teórico, probablemente perdido por susistemática asociación con el judeocristiano concepto de culpa. Hayque añadir que lo que regresa no es la vieja idea restaurada sino unanueva noción, que incorpora alguno de los temas que hoy más nospreocupan. Sin embargo, la reivindicación de la categoría todavíatropieza con múltiples resistencias. No está claro que la defensa dela libre responsabilidad sea la actitud realmente más extendida ennuestra sociedad, en la que lo que parece generalizado en crecientemedida es, por el contrario, la sistemática búsqueda de argumentosexculpatorios (el ambiente familiar, el contexto económico, lainestabilidad emocional...) que minimicen la asunción deresponsabilidad por parte de los individuos. En el presente libro sedefiende la existencia de una responsabilidad de otro tipo, unaresponsabilidad no culpable, que debería servir no sólo para que losindividuos asumieran buena parte de aquello de lo que durante años han tendido a desentenderse, sino también para que determinados sectoressociales no repitieran, por enésima vez en la historia, la maniobra de intentar convertir la derrota de los desheredados en un destino, como si ellos no hubieran tenido nada que ver en el asunto.