Me gusta mi profesión, apoyar a las personas en la obtención de susobjetivos. Me gusta que los profesionales que nos dedicamos a ello lohagamos de la mejor manera posible y que sea desde un enfoquehumanista. En mi opinión, en coaching se pueden distinguir tresgrandes escuelas: PNLista, Ontológica y Humanista. Desde fuera no haydiferencias aparentes, desde dentro las diferencias sonfundamentales.Cuando me formé en PNL noté que el interés estaba en la consecución de la meta; pareciera que los coachees fuesen el objeto donde se aplican las herramientas. La meta del coachee es el objetivo a cumplir. Notéque los coachs se sentían especiales, como si fuesen los artífices delos cambios que el coachee produce. Cuando conocí el coaching Ontológico me gustó inmediatamente elenfoque: el poder de la palabra como base de los pensamientos. Sinperder el objetivo, la orientación va hacia la persona y esto lo haceespecialmente atractivo para mí.Para los humanistas, las personas poseen recursos propios suficientes, pero los problemas con los que conviven los ocultan. Como MiguelÁngel al eliminar el mármol sobrante y liberar a David, nuestra ideaes desenterrar y permitir que estos recursos afloren. Nuestraorientación es el fortalecimiento de la persona durante el proceso decoaching: dotarla de autonomía y que consiga su meta.Francisco Yuste se dedica en la actualidad a dar cursos, ponencias ycoaching. Colabora con diferentes centros de formación en Coaching eInteligencia Emocional como profesor. Es ponente habitual endiferentes organizaciones e imparte cursos a empresas y coaching a sus ejecutivos.Coach Senior 060 por la Asociación Española de Coaching yConsultoría de Procesos. Coach Profesional Senior 10.109 por laAsociación Española de Coaching.