La voz literaria de Pablo Antoñana resonó de manera única en lasegunda mitad del siglo XX y su eco llega hasta hoy, bien entrado elXXI, cuando por fin salen a la luz las memorias que el escritorafincado en Pamplona preparaba en los años previos a su muerte. Aunque interrumpido por la muerte, Hilvano recuerdos es un viaje de más detrescientas páginas que la memoria del cronista emprende, en primerlugar por el viejo mundo señorial y colonial del siglo XIX, el de suViana natal, paisaje de su infancia y escenario cíclico de nuestrasguerras perpetuas.Pasado el relato de su infancia y frustrada la esperanza de los «añosrepublicanos», este viaje de la memoria entra de lleno en la GuerraCivil española, acontecimiento clave del siglo XX e hito decisivo enlas vivencias del autor. La insurrección facciosa de 1936 marcó de tal manera a la generación de Pablo Antoñana que el relato de lo ocurrido ocupa un tercio de sus memorias. Cautivos y desarmados quienes suelen ser los protagonistas verdaderos de las obras de Antoñana ?losperdedores de a pie a los que la historia priva de una voz propia?, no llegó la paz sino la victoria, de lo que da cuenta la última partedel libro, dedicada a las miserias materiales y morales de laposguerra, vivida por el escritor en Zaragoza y Pamplona, antes de suregreso a los territorios de Ioar que verían nacer Pequeña crónica oRelato cruento, títulos imprescindibles de quien, de manera másdirecta y sincera que nunca, habla de nuevo en estas páginas.