Identidad es lo más parecido a una matrioshka convertida en palabras.A una pequeña editorial madrileña llega el manuscrito anónimo deIdentidad: un texto donde se entremezclan relatos, disquisicionesliterarias y filosóficas y comentarios varios. El editor decide buscar al autor de la obra y conocer qué motivos le han llevado a no firmarsu creación. Emprende entonces un viaje en el que la identidadpersonal (la suya, la de quienes lo rodean, la del autor oculto)comienza a difuminarse en un juego continuo entre el narrador (onarradores), el editor y sus ayudantes y, sobre todo, los lectores.Noes una novela al uso, ni un libro de relatos canónico, ni un ensayoliterario y filosófico. Es todo ello y más. Pero sobre todo Identidades una provocación que pretende hacer reflexionar al lector sobre lavalía de la obra artística más allá de quien la firma.