Los antiguos griegos despreciaban a los ciudadanos llamados idiotik¢so privados. Ego¡stas e ignorantes, indiferentes a la actividadpol¡tica, constitu¡an un peligro para la democracia. Seg£n muestranlas encuestas, los ciudadanos actuales somos unos idiotassuperlativos. Los pol¡ticos, ante esa circunstancia, cabecean congesto grave y desaprobatorio. Como si les pareciera mal. Pero no nosenga¤emos. Componen el gesto. No les sorprenden ni, en el fondo, lesdesagradan los ciudadanos idiotas. Por eso recibieron con irritaci¢n-superada la perplejidad- el 15-M. Su irritaci¢n no respond¡a, sinm s, a la defensa de sus particulares intereses. Es injusta lacontraposici¢n entre unos pol¡ticos delincuentes, encarnaci¢n de todas las perversiones, y un pueblo angelical, irrebatiblemente excelso.Esa descripci¢n es una autocomplaciente simplificaci¢n y, sobre todo,un error de diagn¢stico. El problema no es de personas sino de reglasde juego. En realidad, para nuestras democracias, la desidia de losciudadanos y el envilecimiento de la vida pol¡tica no son patolog¡assino s¡ntomas de salud. La patolog¡a es lo extravagante, lo que rompeel curso normal, y el curso normal de nuestros sistemas pol¡ticos norequiere de vocaciones p£blicas. Est n pensados para prescindir de una ciudadan¡a vigilante e informada. La ignorancia y la mezquindad delos ciudadanos o la ambici¢n personal y el medro de los pol¡ticosforman parte del guion de la competencia democr tica, la prueba delbuen funcionamiento de las instituciones.Sobre el paisaje de fondo de la crisis econ¢mica, el presente libromuestra las entretelas te¢ricas de esa democracia. No ignora susconquistas pero no se resigna a ella. Desmenuza su funcionamientomediante las herramientas anal¡ticas de la filosof¡a y la teor¡apol¡tica. A la vez apuesta por una idea republicana de democracia,deliberativa y participativa. La defiende pero con realismo, sinignorar que la disputa pol¡tica, que aspira a ser tasaci¢n ‚tica yejercicio de la raz¢n es tambi‚n lucha por el poder y conflicto deinter‚s.F‚lix Ovejero es Doctor en Ciencias Econ¢micas y profesor de Econom¡a, Etica y Ciencias Sociales en la Universidad de Barcelona. Harealizado largas estancias como investigador en las universidades deChicago y de Madison (Wisconsin) e impartido cursos y seminarios endistintas universidades en Europa y Am‚rica. Ha publicado numerososart¡culos en revistas especializadas sobre teor¡a social, filosof¡a de las ciencias sociales y filosof¡a pol¡tica. Colabora habitualmente en el diario El Pa¡s y en revistas como Claves de Raz¢n Pr ctica yLetras libres. Entre sus obras m s conocidas destacan De la naturaleza a la sociedad (1987); Intereses de todos, acciones de cada uno(1989); La quimera f‚rtil (1994); Mercado, ‚tica y econom¡a (1994); La libertad inh¢spita (2002); El compromiso del m‚todo (2004); ProcesoAbierto. El Socialismo despu‚s del Socialismo (2005); ContraCromagnon. Nacionalismo, ciudadan¡a, democracia (2007); Incluso unpueblo de demonios: democracia, liberalismo, republicanismo (2009), La trama est‚ril (2011) y en colaboraci¢n (con Roberto Gargarella),Razones para el socialismo (2002) y (con Josep Llu¡s Mart¡ y RobertoGargarella), Nuevas ideas republicanas: autogobierno y libertad(2003). Su anterior libro, La trama est‚ril, fue publicado enMontesinos en 2011.