En Madrid, en los a¤os noventa, coincidieron una serie de nombres queconformaron una generaci¢n de j¢venes artistas flamencos. Herederos de dinast¡as gitanas, los Carmona, los Heredia o los Carbonell serelacionaron con artistas pl sticos como Ceesepe, Ouka Leele, AlbertoGarc¡a-Alix, Barcel¢ o Mariscal. Fue una explosi¢n creativa querevitaliz¢ el final de la llamada movida madrile¤a ?en su aspectopl stico? con la corriente musical de un flamenco mestizo, abierto aotras m£sicas, aunque sin perder el patr¢n de origen.
Apartir de un cuadro de Barcel¢ que se utiliz¢ como portada para el£ltimo disco de Camar¢n, Montero Glez va revolviendo el pasado hastallegar a los or¡genes de una m£sica donde el ritmo flamenco se fusiona con otras melod¡as, una fusi¢n que se dar¡a a conocer a finales delos a¤os sesenta cuando el guitarrista flamenco Sabicas, exiliado enNueva York, graba con el guitarrista el‚ctrico Joe Beck el disco RockEncounter. Este trabajo marcar el inicio de una m£sica que finalizatreinta a¤os despu‚s con la grabaci¢n del disco Omega por parte delcantaor Enrique Morente.
Escritas desde la primerapersona, las p ginas de La imagen secreta son, entre otras muchascosas, un paseo por las calles del Madrid secreto y el relato de ladesconocida historia del movimiento J¢venes Flamencos que tuvo suhegemon¡a durante los a¤os noventa.