Uno de los cansados ritos que impone la tradici¢n es la conmemoraci¢nde un centenario: ya sea ‚ste el natalicio de un escritor o lacelebraci¢n de una fecha. Pero m s all de la marca temporal queapenas lo ilumina para desaparecer, la obra del escritor perdura en la memoria de los lectores construyendo su identidad civil frente a laimaginaria ‚pica colectiva de la Historia. La £nica geograf¡a que elescritor conoce, aqu‚l que escribe y se escribe, es la libertad.