Las teorías de la argumentación jurídica ponen el centro de atenciónen las razones que se deben dar para que la discrecionalidad,inherente en muchos casos a la aplicación del derecho, no devenga enarbitrariedad. Por ello, una de las tareas de dichas teorías reside en el análisis de los diferentes argumentos interpretativos. En estetrabajo, se analiza la interpretación literal (o argumentolingüístico) a fin de señalar que una de las exigencias básicas de laaplicación judicial (y administrativa) en un Estado democrático deDerecho es el respeto del principio de legalidad y la limitación de la actividad interpretativa por los márgenes dados por el significado de los enunciados jurídicos. Esto, que parece obvio, es frecuentementeignorado por los aplicadores del derecho, descalificando lainterpretación literal con el adjetivo de formalista.La autora analiza este criterio interpretativo, para lo cual examinadicha noción en los ámbitos filosófico-lingüístico y jurídico ypropone sustituir la expresión «interpretación literal» por la de«interpretación o significado convencional». Se trata, con ello, deponer de relieve que los términos jurídicos, no obstante suindeterminación, tienen un significado convencional. Frente a la ideaescéptica de que el intérprete no tiene un punto de partidalingu¿ístico y que los significados varían en relación con loselementos pragmáticos que se manifiestan en cada caso particular, nopuede prescindirse de las reglas o convenciones que regulan el empleode los términos. En otras palabras, el significado convencionalestablece cuáles son los límites de la interpretación y dónde empiezala invención.