Investigando a Dios es un intento fallido, sin duda- de reflejar conpalabras el misterio, pues ellas son apenas un tenue rallo de luz queel hombre reconoce como instrumentos con los que acercarse a larealidad. Dios surge de la conciencia del hombre que al respirar concierta independencia de la naturaleza recrea desde los signoscompartidos con otros hombres la Verdad, insigne artificio paraseguir vivos. Para mantener la proeza con lo que la conciencia seencuentra, Dios, en sus m£ltiples asignaciones, es siempre piedraangular, necesario c¢digo de acercamiento a la realidad siendo estasiempre un misterio. Tiempo y espacio reformulan la realidad alacercase al principio creador y mantenedor de cuanto existe. Ser nlas met foras las que dibujen el imaginario para comprender, sinhacerlo del todo. Un recorrido por los que otros dijeron sobre Diosya lo reflejan estas p ginas seguidas de un cap¡tulo ce¤ido aexperiencias personales sin que ello signifique claudicar delentendimiento. Todo ello como modesta contribuci¢n a la raz¢n de losiempre grande, mucho m s que la raz¢n misma. Espero cuente con suapoyo.