La amistad entre el autor y el Papa y sus largos paseos por BuenosAires le lleva a afirmar que "el modelo se agotó y la sociedad sufreun narcisismo patológico y crece la indignación. Y en medio de tantadesolación el Papa nos da amparo". El autor reconoce que el librotiene todo el sentimiento bergloriano ya que le guía en todo momentosu sencillez. Dice que le ilumina su amistad y sencillez cultivadatras sus largas conversaciones.