Con Jesús, Palabra y Gloria del Padre, nos acercamos al evangelio deJuan. Somos conscientes de que es una tradición diferente a la de lossinópticos, tanto por el lenguaje como por la forma de abordar lostemas que plantea. No en vano, es representado por un águila real, elave que vuela más alto, para evocar la contemplación a la que eleva la lectura del Prólogo y de cada una de sus páginas. Estamos seguros deque la experiencia espiritual del discípulo amado y de la comunidadjoánica, que desde su fe responde a los desafíos que se le plantean,cobra hoy nueva actualidad. Por ello, la Lectura creyente y orante deestos textos, tan leídos en la liturgia pascual, nos hará ahondar enel conocimiento de Jesucristo y avanzar en nuestra experienciacristiana.