En Ruskin, la paradoja, el capricho, el gusto personal y exclusivo se hace convincente, se eleva y se hace hasta inspiraci¢n celeste afuerza de dominar el procedimiento demostrativo, con sedicencias yseducciones."Ruskin no es nunca un te¢rico, cuenta con pisar elpaisaje que alaba, con entrar en ‚l, lo ve todo vivo, asequible,tibio, m¢vil y por eso en las cosas m s petrificadas encuentra labrisa que fuera con ellas, la luz que las anima y las adentra.” http://www.azeta.es/imagenes/9788417/978841793017.JPG http://www.azeta.es/imagenes/9788417/978841793017.GIF AC S CAS