Las Jornadas alegres (1626) del vallisoletano Alonso de CastilloSolórzano son una más de las colecciones de novela corta que tantoéxito editorial tuvieron en la España barroca. El marco narrativo sesitúa durante el viaje de vuelta a Madrid de tres mujeres y treshombres: doña Lorenza, esposa de don Álvaro de Toledo, se desplaza enseptiembre a Talavera de la Reina ?por encargo del marido? a vigilarsu hacienda, escoltada por sus dos hermanas y los dos hermanos deloidor. Llegado el invierno, don Álvaro enviará a su criado Feliciano a que los traiga de vuelta a la corte. Dicho retorno deberá hacersedespacio y atendiendo en todo momento al avanzado estado de gestaciónde doña Lorenza. Feliciano propone que cada día uno de ellos cuente un relato para amenizar los oportunos descansos. De ese modo, el lectorse recreará con un total de seis novelitas de temas diversos, narradas a lo largo de esos cinco días de traslado: No hay mal que no vengapor bien, La obligación cumplida, La cruel aragonesa, La libertadmerecida, El obstinado arrepentido y la Fábula de las bodas deManzanares.
Todas ellas son una fiel muestra de escritura rápida que combina temas de enredos, duelos e intrigas con ágiles diálogos y los tópicos másrecurrentes de la prosa del siglo XVII: los malentendidos, las tretaso las revelaciones de la identidad de los personajes.
La colección Prosa Barroca, dirigida por el Prof. Rafael BonillaCerezo (Universidad de Córdoba), nació como lugar de encuentro y salade recreación para los investigadores de la narrativa áurea y curiosos en general. Junto con volúmenes de ensayo, da a conocer en rigurosasediciones críticas novelas cortesanas, pastoriles, caballerescas,picarescas, bizantinas y moriscas, además de las retóricas y sermonesde los oradores del Seiscientos español.