François Daas, un joven ingeniero sobrecualificado, pensaba que estaba preparado para su primera misión en el Congo. No ignora que elcoltán, mineral indispensable para nuestra tecnología moderna, sevende a cambio de la sangrienta explotación de los habitantes de laprovincia de Kivu.
Pero, una vez allí, se cruza en su caminoViolette, de 12 años, superviviente de una masacre. El joven se aferra a sus convicciones humanitarias y se niega a entregarla a lasmilicias locales, con las que se supone que tenía que concluir unacuerdo.
Solo le falta aprender que en Kivu el humanismo vale tan poco como lo humano. Y que las convicciones se pagan con balas de verdad...