No es ‚ste un libro al uso, por la sencilla raz¢n de que no es f cilclasificar el pensamiento del autor seg£n los habituales par metros en que hoy se dividen las opciones pol¡ticas, sociales e inclusoreligiosas. Con un esp¡ritu y unas pretensiones que no duda encalificar de disidente, L¢pez Laguna responsabiliza a lasdemocracias modernas de la gestaci¢n de las alternativas fascistas alas que este sistema intenta desesperadamente combatir. Asimismodefine al conservadurismo como intr¡nsecamente protofascista y por£ltimo responsabiliza a ciertos sectores cat¢licos de determinadospa¡ses de protagonizar una reducci¢n ideologista de la fe cristianaque proporciona la base emocional a esta poderosa emergencia mesi nica que quiz defina los combates tangibles del d¡a de ma¤ana.