¿Qu‚ hay m s all de los veinte cent¡metros que miden tus ojos en esta prisi¢n delicada? Un encierro luminoso donde la belleza se prueba los disfraces de las mujeres que una vez se rebelaron contra loconvencional, como en un simulacro esc‚nico. Un canto sensiblesecundado por antiguas voces que reivindican su contemporaneidad.Porque al fin y al cabo todo permanece igual; el amor, el odio, lasmiserias, la conciencia, el perd¢n y el erotismo. Nada cambia lohumano, salvo su lenguaje y su vestido.