Otras formas similares, m s antiguas y arcaicas, tales como Homoerectus o los neandertales, aun siendo incluidas en el g‚nero Homo,eran vistas con cierta distancia y carentes de los atributos b sicosque asoci bamos al concepto de humano. Hoy en da, el avance de laciencia ha puesto de nuevo en entredicho conceptos que tenamos casipor absolutos, pues sabemos que hace apenas cien mil a¤os coexistieron en el planeta al menos cinco especies humanas, cada una con un acervo cultural propio. Ante la pregunta de qu‚ es el hombre, la ciencia nos pone frente a una cuesti¢n previa: +de qu‚ hombre hablamos? +De loshumanos anat¢micamente modernos: Homo sapiens? +Nos referimos a Homofloresiensis? +O acaso hablamos de los neandertales?