Desde el momento mismo en que se public¢ The Big Penis Book, loslectores empezaron a contar los d¡as hasta que apareciese The Big Book of Pussy. Bien, de acuerdo: quiz no los mismos lectores, pero locierto es que se hab¡a plantado una semilla, y que las cartas yllamadas empezaron a sucederse. Una vez publicado el tan anticipadolibro, algunos lectores se mostraron abrumados, adem s de por lavariedad y abundancia, por las dimensiones del libro. En palabras deun cr¡tico, «hay que reconocerle a Amazon el m‚rito de contar conembalajes tan robustos. No creo que a nadie le hiciese gracia queestos dos quintales de entrepiernas quedasen accidentalmente a lavista del cartero».